Me gustan las muestras de cariño sinceras. Me admira observar el comportamiento de las parejas, de dos personas que están enamoradas.
Aquí, además, tienen gracia varios detalles: es la chica quien conduce, es el chico quien tiene el pelo más largo y quien asume el papel que suele adoptar la chica, al apoyar la cabeza sobre su hombro, confiado.
A mi lado
Una pareja de enamorados conduciendo en un coche entre montañas nevadas, vista desde atrás
6 comentariosEtiquetas: gente
La hormiga que sabía amar, de Juankar Cardesin
3 comentariosEl bueno de Juankar Cardesin ha tenido a bien inspirarse en el post anterior de las hormigas para hacer este dibujo tan descriptivo y que le agradezco mucho. Mide unos 40 x 50 cm. y está hecho con acuarelas. Podéis ver más obras suyas en su blog de acuarelas o en cualquiera de los otros que tiene y que encontraréis en su perfil.

Peluquería de caballeros de la vieja escuela
5 comentariosEl okapi, pariente de la jirafa pero parecido al caballo y la cebra
17 comentariosFuneral de Graham Chapman de Monty Python
2 comentariosEtiquetas: gente
Las reuniones de amigos y las terrazas
0 comentariosNo me gustan estas reuniones típicas de terraza, donde se te queda el culo plano de estar sentado, y encima sólo puedes hablar con los que te han tocado cerca, así que si tu itnerés estaba en comunicarte con otra persona que se ha sentado en el otro extremo de la mesa, ya la has fastidiado. Además, a mí es lo que me suele pasar.
La Freak en una de estas sobremesas infinitas... Aunque
esta velada en realidad fue bastante agradable...
Y odio estas conversaciones de bla, bla, bla, donde se habla de todo y de nada, de cualquier cosa como si fuera interesante. Me aburro soberanamente y me cuesta horrores mantener la buena cara.
Otra cosa que me cuesta horrores es despedirme, irme, en definitiva. Aunque me muera de ganas al final siempre soy la última.
Etiquetas: gente
Café derramado sobre los vaqueros en una zona delicada e íntima
0 comentariosYa no me acuerdo de quién le derramó el café por encima. Los demás, después de reir, nos dimos cuenta de que se había quemado, el pobre. Por una vez se ve que sirvieron el café caliente de veras.
Bueno, está muy, muy cerca de la zona íntima, pero como se ve quedó intacta.
Luego el camarero, cuando le repuso el café le hizo la broma esa de enganchar la cucharilla por el asa de la taza y soltar la taza de repente como si se te hubiera caído, aunque no se cae porque lo tiene todo sujeto por la cucharilla. Y se asustó, el tío.
Etiquetas: gente
Una de sobaco sudadillo
0 comentariosY no es de los peores, que los hay peores, seguro.
Qué imagen, aunque es natural y nos pasa a todos, no deja de ser un eficaz ""matapasiones".
Nada, una muestra de lo que nos trae el verano que se acerca...
Esta sección, sin duda, se verá ampliada en el futuro.
Etiquetas: gente
Qué mala suerte...
1 comentariosEtiquetas: gente, urbano, varios noche

